Mascota, en Jalisco, es de esos lugares que te sorprenden apenas llegas. Calles tranquilas, casas con techos de teja y una plaza central que parece el corazón que lo mantiene todo en movimiento. Volamos el dron justo sobre el centro y el resultado fue mágico: con ese efecto tilt-shift, todo se ve como una maqueta.

La iglesia, justo en el centro, se roba las miradas. Desde arriba se ve imponente, rodeada por árboles perfectamente alineados y calles que invitan a caminar sin prisa. Todo tiene ese aire de pueblo con historia, donde cada rincón tiene algo que contar.
Si estás buscando un lugar para desconectarte, comer rico y caminar entre calles llenas de encanto, Mascota es una gran opción. Y si tienes un dron, no dudes en volarlo: las vistas que ofrece este lugar son simplemente espectaculares